Huevón, ¿cómo es posible que estos dos puedan estar juntos y yo, y la weaa y Ahhhggg...
sábado
miércoles
Trans-itorio
Peldaño por peldaño iba subiendo al único lugar donde la gente se dedica únicamente a una cosa… pensar.
En la micro todos piensan y yo también lo hacia, pensaba en mi y en otros asuntos cotidianos. Pero luego dejé de pensar en mi, empecé a pensar en estas personas que viajaban junto a mí. Es decir últimamente me han pasado muchas cosas y me he afligido bastante pero luego me puse a pensar que no soy la única persona que esta pasando por esto y en ese momento coloqué mi mente en aquellas personas de mí alrededor. Cuantos de ellos ya han pasado por las mismas cosas que me están pasando ahora o cuantos de ellos sufren o tienen rabia, pena o dolor. Ponerse a pesar en las cosas que han tenido que pasar para estar donde están o peor aun, en las cosas que jamás hicieron por cambiar sus vidas en lo más mínimo posible.
Luego me puse a pensar si en realidad les importa lo que yo pienso de ellos. Por lo que volví a pensar en mí nuevamente hasta llegar a mi destino.
La micro estaba llena, pero aun así yo la sentía vacía...
domingo
¿A dónde va todo esto?...
Antes que todo, favor de hacer click en la canción que se encuentra bajo estas líneas
La noche del sábado estuvo llena de preguntas, algunas tan comune
s y simples como también aquellas tan complejas que te hacen perder tiempo innecesariamente pero que al fin de cuentas puedes sacar grandes conclusiones. Y así fue, con fiebre y dolor de cabeza, retorciéndome en la cama junto a una chica a mi lado, no me había percatado que había obtenido una respuesta tan concreta de una pregunta tan compleja esa noche. Talvez debió haber sido la fiebre o el contexto en el que me encontraba en ese momento (receptor pasivo). Pero fue tan acertiva mi respuesta que llegue a sentirme demasiado abrumado por el hecho de imaginarme un futuro incierto a responder; tantos caminos, tantos rumbos, tantas desviaciones, tantas elecciones y tantos errores que a veces es difícil llevar todo eso en un mismo paquete y a veces no tienes a nadie quien te ayude con tal pesada carga. Con el paso del tiempo me seguiré haciendo las mismas preguntas y tal vez siga obteniendo las mismas respuestas pero que al menos tengo la oportunidad de ver a través de ellas y vislumbrar si una u otra opción es mejor que la otra, pero que lamentablemente no manejo mas que mis propios actos y no lo de los otros, lo que hace que mis autocríticas sean las que importan.
Esa misma noche también abordé el tema de las lobotomías. Osea, piensen lo fácil que sería la vida si hubiera un Procedimiento quirúrgico que eliminara absolutamente todos los malos recuerdos y errores pasados y nos dejara sólo los viajes divertidos, celebraciones y recuerdos de aquellas personas especiales. Pero hasta que llegue ese grandioso día ¿qué hacer entonces? seguir con mi estricta, indiferente y amargada filosofía de almacenamiento de malas experiencias con la espera de encontrar el momento indicado para hacerlas detonar y olvidarme de ellas para siempre.
Mientras me retorcía de dolor en la cama, me preguntaba sólo dos cosas en ese instante; ¿en qué maldito momento lograré quedarme dormido? y ¿hasta cuando dejaré de ser tan inseguro en mi actitud?
Y que más da, si al fin nunca sabré lo que me pasará, vale entonces correr el riego o bajar las armas ante una posible guerra sentimental y tratar de no salir herido... nuevamente.